Una cosa menos en la lista de cosas por hacer en Milano: anoche estuve en el estreno de “Le Nozze di Figaro”, compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart y dirigida por el Maestro Gerard Korsten, en el famosísimo Teatro alla Scalla de Milano (a.k.a. La Escala de Milán).
Durante cuatro actos de cuarenta minutos se cuenta la historia de amor de Figaro y Sussana —prometidos a punto de casarse— y como el resto de personajes se interponen liando la madeja. Ese argumento de telenovela es un poco complicado de seguir en italiano antiguo así que el que quiera empaparse bien que lea la respectiva entrada en la Wikipedia.
A destacar la belleza de la composición de los escenarios en cada una de los actos y el vestuario de los actores y bailarines.
Como nota curiosa, entre el y tercer acto, nos avisan por megafonía que la actriz que interpreta a la Condesa de Almaviva —uno de los personajes más importantes junto con Figaro— se encuentra indispuesta y no se podrá continuar con la representación. De nuevo volvemos a la zona bien, con las copichuelas a codearnos con los peces gordos hasta nuevo aviso. Había una apuesta por ver quien se acercaba más a la hija de Berlusconi …
Eso era la versión “oficial” del asunto, pero por lo que pude descubrir parloteando con la jet-set es que en un principio, la actriz que interpretaba a la condesa y el director se llevaban fatal y el director la despachó en favor de otra actriz de repuesto.
A la hora del estreno de la opera, la actriz elegida por el director tuvo problemas y al hombre no le quedó otra que tragarse el orgullo y llamar a la actriz original. Esta, con un par de cojones bien gordos, interpretó los dos primeros actos y en el intermedio dejó plantado al director por no elegirla primero. Dolce vendetta lo llaman.
Nos plantamos en el tercer acto sin actriz para el personaje de la condesa en el estreno de la obra, un director sibarita y una actriz con aires de diva de la que he aprendido nuevas formas de retorcida venganza personal. Solución: pasa a interpretar el personaje una de las bailarinas del coro —que debió ver el cielo abierto en aquel momento—.
Se comenta que los gritos entre la diva y el director se escuchaban desde el patio de butacas … Estos cotilleos de la alta sociedad es que no tienen precio
Precioso, maravilloso, bellisimo Sólo me arrepiento de ser más pobre que el Dr. Zoidberg (todavía no legaron las tarjetas de crédito nuevas) y no poder ver la obra desde una localidad como $DEITY manda. La próxima vez con 500€ por delante, reservado, Giorgio Armani de ralla diplomática, unos primáticos y como un señor. Algún día …
PD. Ya sólo me queda por ver un partido Inter - Milan en el estadio de San Siro, pero creo que va a ser completamente imposible debido al calendario futbolístico. Tuve la oportunidad y la dejé escapar …
PD 2. Estoy realmente enamorado de ese Giorgio Armani de ralla diplomática … 3.200€ se interponen entre nuestro amor plutónico, arrjjj. Ugo Boss es mucho más económico pero estoy de un caprichoso que no vivo.