Death by Caffeine 0
La afición a la cafeína empieza junto con las primeras practicas de programación de la facultad, a partir de ahí ya no hace falta poner ninguna excusa para beber café.
El mono no perdona y cualquier momento y lugar es el mejor para beber un lingotazo de café, hasta que llegamos a casos extremos como el mio o el de David, en los que la dependencia es tan grande que nos hace falta el cafelito de dormir …
Algún día moriremos pero una cosa es segura: moriremos despiertos y no será por culpa de trasegar demasiada cafeína.
Estamos todavía lejos de las 130 latas de redbull que hacen falta para estirar la pata y provocar un terremoto escala 7 con el tic de la pierna en el intento.
Me apetece un blue mountain ![]()
















menéame