Los Marrones: Qué son y cómo evitarlos 0
Definición de marrón
Un marrón (brown) es todo aquel trabajo que nadie desea realizar.
Dependiendo de la situación desde la que se observe, el marrón puede tomar distintas connotaciones:
- Desde el punto de vista del jefe:
Es aquella tarea de suma importancia para el desarrollo estratégico de la empresa que ha de ser realizada con el máximo esmero y en el menor plazo posible. - Desde el punto de vista del empleado:
Es el hartarse a currar normalmente como consecuencia de la ùltima idea genial del jefe con un trabajo que no suele servir para nada pero que debería estar listo ayer.
Agravantes que pueden darse en un marron
- Urgencia
- Nocturnidad
- Alevosía
- Recochineo
Como reconocer un marrón
En general, los marrones se reconocen inmendiatamente pero por si el lector es aún novato en estas lides y tiene dificultades en reconocerlos se dan a continuación algunas pistas:
- Introducción: Por regla general, la introducción del marrón suele llevarse a cabo por medio de frases del estilo de: “oye, tú no tienes nada urgente que hacer ¿verdad?” o “mira, ha surgido una cosa que hay que resolver esta misma tarde”, algunas empresas han desarrollado su propia terminología o argot, tanto para los marrones (footing, calling, …) como para los enmarronados (champi, maquina, …), en las mismas no es extraño oir frases del estilo “Champi … ¿con qué andas?”, inequívoca frase que señala la proximidad de un marron.
- Sintomas: Una vez que el marrón ha caído encima, se le puede reconocer por los siguientes síntomas:
- Nerviosisimo y desasosiego
- Ojeras, dificultad para conciliar el sueño
- Mala leche en función del tipo y plazos del marrón
- Aumento alarmante en el consumo de café
- Salida de la oficina a horas intempestivas con la inquientante sensación de que uno va a casa de visita.
- La prueba del nueve: Si pese a las indicaciones anteriores el lector aún no tiene claro si lo que le ha caído encima es un marrón, puede llevar a cabo la llamada prueba del nueve del marrón: solicítese ayuda a un compañero referente al marrón objeto de sospechas. Si el compañero responde con alguna de las siguientes evasivas: “es que yo no se nada de eso”, “es que estoy muy ocupado” (cuando ostensiblemente se ve que no está haciendo nada) o “mira, a mí no me líes” puede estarse plenamente seguro de que uno se está enfrentando a un auténtico y genuino marrón.
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